EXPOSICIÓN DE MUÑECAS.

EXPOSICIÓN DE MUÑECAS.

De diferentes épocas 1890 - 2010

3.06.17 - 30.07.2017

Amanda Alicia Beban

16.06.2017

Lugar de Exposición

Galería de Arte del Museo Marítimo de Ushuaia

Hasta el 30 de julio de 2017

 

“Tal vez la primera colección local temática que trasciende al ámbito nacional e internacional.
 Sólo pensemos que hasta 1947 la única comunicación que había era postal o por buque “

 

 

Nos cuenta Amanda Alicia Beban. "Desde pequeña fui amante de las muñecas, junto con mi Memo tenía en mi poder otras muñecas de pasta que con el correr de los años no recuerdo que pasó (sólo se salvó una), tengo en claro que tenía muñecas de trapos y lanas realizadas por mi mamá y mis abuelas, con las que jugaba junto a mis hermanas sin temor a que se rompieran.

   Con el transcurso del tiempo, durante mi infancia, adolescencia y con mi familia, siempre estuve acompañada por mis muñecas.  En la década de 1990, tenía en mi casa varias muñecas, las mías, la de mi mama, las de mis tres hijas y varias que me habían regalado abuelas de PAMI a quienes le daba clases de tejido y manualidades. Cuando mis seis hijos formaron sus propias familias, comencé a incluir colecciones de muñecas de porcelana tales como muñecas con trajes típicos de distintos países del mundo, de princesas de cuentos de Disney, con prendas de época, Barbies de colección… y muchas que me obsequiaron y así formé mi colección."

 

Breve historia de las muñecas

    La historia de las muñecas se remonta a épocas prehistóricas. Es muy difícil, determinar el origen de los juguetes, pero se sabe que esta tradición nació en la civilización egipcia, los niños se divertían con muñecas de madera o trapo. El juguete era artesanal e incluso en ocasiones eran los propios niños quienes los fabricaban, generalmente buscando imitar objetos de la vida real.
    
           
Con el paso del tiempo fueron adoptando distintas formas, distintos usos y principalmente el material con que se fabrican.     
    Las más relacionadas a las actualmente conocidas, son las surgidas durante los siglos XIX y XX. Por el año 1840 surgió la idea de fabricar muñecas con cara de porcelana, (siendo las preferidas en la actualidad) cuya figura representaba mujeres de manera que con distintas prendas, fueran mostradas a las damas de la burguesía como modelo de líneas de moda, (en ese tiempo no existían desfiles de moda, ni agraciadas y cuidadas modelos como en la actualidad).
    Hasta 1935 se fabricaron este tipo de muñecas con cara de porcelana, existiendo cientos de fábricas, la mayorías alemanas, francesas e inglesas. En general, las marcas suelen estar grabadas en la nuca de la muñeca, en donde se indica el nombre del fabricante y la fecha de fabricación.    
    Las muñecas francesas son en general, anteriores a las alemanas y tienen algunas características propias como la forma de corte de la cabeza, la boca cerrada y la forma del cuerpo.    
    La muñeca es considerada en casi todo el mundo, un objeto de colección, la marca, el modelo y el estado de conservación, fijan el valor promedio de venta. La diferencia que existe entre una misma muñeca, que por ejemplo tiene el mismo tamaño, la misma marca y modelo es muy amplia a favor de una que tiene la boca abierta, por sobra la que la tiene cerrada.     
    Otro factor importante para los coleccionistas, es la rareza del modelo. Las marcas más reconocidas son Simon&Halbig, Reinhardt, Armand Marselle y otras. Por el lado de las francesas, las más reconocidas son las Poru, Steinser, Jumean, etc.    
    La muñeca se ha convertido en objeto de diversión para los niños y objeto de colección para los mayores en todo el mundo, principalmente en EE.UU. y Europa.    
     Según los coleccionistas de muñecas, el despegarse de una de ellas, es como desprenderse de una parte de uno mismo.    
    En el año 1880 Thomás Alba Edison fue el inventor de la muñeca que decía mamá y papá.
    En 1958 aparece la muñeca con aspecto de adulta llamada Barbie; Ruth y Elliot Handler, los padres de Barbie, bautizada así en honor a la hija de ambos, nunca imaginaron el fenómeno que desataría su invento, cuando decidieron crear una muñeca que no representara a un bebé, ellos habían observado que a su hija y sus amigas  les divertía más jugar con muñecas de aspecto adulto.    
     Desde tiempos inmemorables, los niños han utilizado muñecas para sus juegos, imitando la realidad de los papás y sus hijos.