Certificación ISO 9000:2001

 

El Museo Marítimo de Ushuaia es un museo pionero en adaptar su sistema de gestión a un sistema de trabajo de calidad, siendo el primer museo en sudamérica en recibir la certificación ISO 9000:2001.

El Museo Marítimo de Ushuaia se ha convertido en uno de los referentes culturales y turísticos de Ushuaia, esto nos llevó a implementar un Sistema de Gestión de Calidad a través del cual se busca asegurar la satisfacción de los visitantes y de la comunidad en general, mediante el cumplimiento y superación de las normas y requisitos que establece dicho sistema. En este sentido, la Política de Calidad del Museo está orientada hacia una Gestión del Mejoramiento Continuo, con el fin de atender de manera efectiva las necesidades de los visitantes y la comunidad en general.

Se trata de un modelo de gestión de la calidad cuyo fin primordial está enfocado hacia la plena satisfacción del cliente y la mejora continua del museo.
La ISO 9001 es una herramienta de gestión que trata de optimizar y controlar la calidad de los servicios, un sistema operativo cuyos requisitos son flexibles y fácilmente adaptables a las necesidades y características de cada organización.
Este método de trabajo establece las obligaciones y exigencias precisas para llevar a cabo una gestión eficiente y eficaz en cualquier organización independientemente de su actividad y tamaño, como es en este caso el Museo Marítimo de Ushuaia.

La implementación de esta norma para el Museo Marítimo de Ushuaia significará mejorar su planificación general; clarificar las estrategias, políticas, objetivos y métodos de trabajo; optimizar el uso de los recursos; establecer una mayor participación del personal y fortalecimiento del espíritu de equipo; y facilitar la realización de las actividades gracias a los procedimientos consensuados. La aplicación del sistema ISO 9001 también es útil para establecer la prevención de prácticas inadecuadas en procedimientos y actitudes, gracias a las auditorías sistemáticas tanto internas como externas; instaurar una mayor toma de conciencia de las necesidades de los visitantes; someter al museo a una supervisión continua de la calidad de los procesos, garantizando la mejora permanente de los servicios y consiguiendo un reconocimiento externo de la calidad con la que se lleva a cabo la gestión.