Sala 2 | “68 docenas”de Edgardo Castro.
                    del 15 al 16 de julio.


La obra de Edgardo Castro transita en el filo del azar y la lógica, en el desarrollo de su carrera incluye una serie de rupturas cristalizadas en las nuevas formas a las que fue arribando.
Su primer corte lo produjo cuando vino a vivir a Buenos Aires pasando del paisaje agreste de Comodoro Rivadavia a la gran Metrópolis.
En este momento comienza a trabajar con ciertos elementos de fuertes referentes urbanos.
Lo que se oculta tras el nombre ciudad es el disparador que motiva este momento de su obra Ciudad en relación a acontecimientos y previsiones que están en el aire determinando a la gente, que cada vez más vive en por y para las ciudades.
Se abre así una realidad dispersa y hasta caótica que nos produce perplejidad frente al espectáculo de lo diverso que en ella convive.
Su segunda ruptura se produce cuando pasa del trabajo con materiales tradicionales a materiales no convencionales.
El trabajo de Castro, inspirado en la producción en serie, en la obsesiva idea de la repetición industrial, refleja lo que se oculta tras los muros de la urbe.
Eso que esta ahí, sin ser visto, eso que intentamos eludir para seguir viviendo, la imagen de lo deplorable expuesta al mismo tiempo con tanta frialdad y fragilidad crea una contradicción en si mismo.
La ciudad como espacio que alberga a millones de ciudadanos o podríamos decir consumidores, es el tema recurrente en toda su obra. Pero Castro no presenta a la Metrópolis como un objeto final momificando sus esplendor sino que la muestra en su work in progress infinito.
Las ciudades de Castro están precisamente en el límite del mundo, la próxima manzana es impredecible y sin embargo se parecerá en algo a la anterior y a la siguiente.
En el límite de estas maquinarias de producción ya no hay paisaje estable .En el límite no hay paisaje.
Castro nos muestra una serie de trabajos realizados entre el 20004/05, serie de objetos, fotos intervenidas y bastidores de grandes dimensiones donde el material principal es el huevo de gallina. Paletas monocromas, colores primarios, todo esto constituye una síntesis de sus últimos años de investigación.