
PABELLON II. Sala 1
MUESTRA: "ES LO FALLIDO DE TODAS LAS FALTAS, NO LO FALTANTE"
ARTISTA LETI RIVERO
Del 6 al 29 de enero de 2012
![]() |
La artista nació en 1986 en Caleufú, Provincia de La Pampa, Argentina. De formación autodidacta, ha expuesto su trabajo en muestras individuales y colectivas tanto en elpaís como en el exterior. Rivero presenta una serie de treinta y dos pinturas realizadas específicamente para la Galería de Arte del Museo Marítimo, en dos escalas, dieciséis piezas de 110 x 80 cm. para exponer en el interior de las celdas, y dieciséis piezas de 50 x 40 cm. modulan el espacio del pasillo, ofreciendo al espectador un único ambiente pictórico con ritmos y relaciones dinámicas entre las obras. Inspirada en los libros “Vigilar y castigar” de Michel Foucault, “El Panóptico” de Jeremy Bentham y “El Ser y la nada” de Jean Paul Sartre (de donde proviene el título de la serie), la muestra indaga, tanto desde su aspecto simbólico como técnico, en la corrección de las fallas, la cárcel como correccional, el blanco que limpia y el vacío que genera espacios.
Javier Villa
Solicitar mayor informaión a
Galeria de Arte del Museo Marítimo de Ushuaia
PABELLON II. Sala 3
MUESTRAS "MUSICA Y MUSICOS"
ARTISTA, WALTER PATRICIO DI SANTO.
Del 6 al 29 de enero de 2012
Los ritmos y armonías son parte del lenguaje tanto de la música como de la plástica, por lo que en esta serie de pinturas he jugado trabajando sobre bocetos que tomé de músicos ejecutando, tanto en el Teatro Argentino de La Plata como en Teatro Colón. La música se mezcla con la imagen generando espacios propios donde el color aúna los movimientos, algunos cuadros pertenecen a la serie “Clavijeros”, ellos esta inspirados en instrumentos antiguos que ejecutan operas y obras sinfónicas. Así la imagen recrea y unifica elementos diversos, generando una simbiosis entre la obra musical, la música, el ejecutante y la pintura.
WALTER PATRICIO DI SANTO Intervino en numerosas exposiciones individuales y colectivas desde 1987, tanto en el país como en el exterior. En 1995 pintó la Cúpula de La Iglesia San Roque de la ciudad de La Plata. Poseen sus pinturas numerosos museos. En 2001 su óleo “Virgen de la sonrisa” es incorporado a las colecciones Vaticanas en Roma. Es Abogado, Licenciado y Profesor en Artes Plásticas por la Universidad Nacional de La Plata donde actualmente es Titular en la Facultad de Bellas Artes en la Cátedra de Estética. Es Subdirector del Museo de Arte Contemporáneo Beato Angélico de la Universidad Católica de La Plata desde el año 2002 En el 2009 fue nombrado Coordinador de la Secretaría General de Extensión de esa misma universidad. Es miembro del ICOM, de MUSAS , CICOP , Museos Argentinos Asociados, Pro Arte La Plata y miembro de la Comisión Directiva de ADiMRA - (Asociación Civil de Directores de Museos de La República Argentina). Distinguido en 2010 “Por su contribución y Trayectoria en el desarrollo y conservación de la Cultura”
Walter Di Santo siempre asombra: ya sea al conocer al joven jurista y pintor con aire señorial y con una bonhomía que descubre al hombre sensible e inteligente o al entrar en su vida cotidiana, en su cálida y encantadora casa y luego a su estudio de pintor. Aquí está el Walter que conocemos, el que ha internalizado este mundo complejo –en el que vivimos- y es asimismo capaz de construir un mundo “en sí”, en la búsqueda de la forma, la ley y el valor; es decir buscando la Belleza, la Verdad y la Bondad. En él se concreta el pensamiento de Spranger, que considera que la vida de cada hombre se la comprende si se tiene en cuenta los factores que la integran. Es decir: la finalidad de todo ser es la autorrealización de su forma. A través de su obra Walter Di Santo lo logra. Su pintura es intemporal, no está adherida a condiciones históricas ni sociales y cada etapa, tomándola como una unidad, afirma un derecho a lo absoluto. Sus trabajos mantienen siempre una valoración sobre la belleza como elemento espiritual y según su sentir esta posición debe acompañar al hombre durante toda su vida. Al relacionar planos y rectas según su mirada, crea formas que no altera el ritmo entre espacios y conduce a la convicción de lo que rige la vida del hombre: lo dinámico y lo estático. En él prevalece el sentido religioso de la vida; no obstante es atraído por todo lo que la Naturaleza le ofrece: el lo aprehende, lo transforma descubriendo nuevos mundos. Por todo ello sus composiciones atraen y conmueven: confluyen en un delicado equilibrio entre lo racional y lo espiritual. En lo racional aprehende elementos que él ordena creando imágenes sensibles que nos mueve a hacernos preguntas a las cuales cada uno de nosotros puede dar respuesta en ese instante mágico que es el encuentro con la obra de arte. Esa posibilidad de comunicación, de intercambiabilidad ya referida es única. Pintura espiritual, planos, equilibrios organizados y transparencias de sus pinceladas vibrantes nos hace reconocer siempre que nos encontramos ante una obra de la que diremos: “es de Walter Di Santo”.
Beba Abete
Prof. de Filosofía
PABELLON II. Sala 2
MUESTRAS "UN VIAJE AL SUR y DUEÑOS"
ARTISTA, GABRIEL VILLOT.
Del 6 al 29 de enero de 2012
Gabriel Villot nos invita a recorrer su exposición, compuesta de dos series distintas. La primera serie “Un viaje al sur”… En ella, con un “bajo continuo” de un texto ilegible, Villot plasma el relato de un hipotético viaje de exploración de las tierras australes, a modo de las expediciones que se aventuraron en el siglo pasado a descubrir el único continente desconocido, la Antártida, el fin del mundo. Es así que desfilan en los lienzos, imágenes de distintos ejemplares de pingüinos (papúa, emperador, rey, magallánico, etc) que como un detallado inventario de un cronista aventurero, se unen a misteriosas hojas de un otoño que se cierne sobre esa última tierra virgen… La segunda serie, a la que llamó “Dueños”, muestra, en base a viejas fotografías e historias sobre los pueblos originarios -Onas/Selknam y Yámanas-, reinventa retratos de los antiguos dueños de la isla, de sus bosques y llanuras, de sus montañas y lagos, de sus nieves y mar, de su fuego y su fauna. Y junto a ellos, los elementos que hacían a su vida, a su cosmovisión y a su mundo que; aunque ya desaparecido, convive aún hoy con nosotros en el viento que mueve el follaje, en los sonidos del bosque, en el murmullo del agua, en las nubes que pasan. En sus composiciones, Villot insta al espectador a participar de ese diálogo íntimo, a ser protagonista con silencios y miradas de esa historia que cada día, una y otra vez, nos cuenta la Tierra.