Publicado en la ed. impresa: Cultura Lunes 10 de setiembre de 2007

Reclaman medidas
Los directores de museos, en alerta por robos

Preocupa el creciente tráfico ilegal de piezas históricas

SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.– Los robos y profanaciones a museos nacionales en los últimos meses y la reciente desaparición de una lapicera y dos relojes de ex presidentes argentinos de la Casa Rosada llevaron a las autoridades nacionales a declarar el “estado de alerta general” en todos los centros museográficos.

Sin embargo, la resolución no basta si no va acompañada de otros resguardos y medidas que apunten al fondo del problema: el cada vez más creciente tráfico internacional de piezas históricas, destinadas a coleccionistas.

Este dramático llamado de emergencia fue hecho por los directores de museos que deliberaron este fin de semana en esta ciudad, en el XXXI Encuentro de Directores de Museos, que reunió a más de cien representantes de instituciones museográficas de todo el país, desde Jujuy hasta Ushuaia.

El encuentro fue organizado por la municipalidad local y no faltó -entre otros temas prioritarios- el problema de la falta de seguridad y los robos de piezas históricas y arqueológicas, diseminadas a cielo abierto.

"Debemos actuar para concientizar sobre el tráfico ilícito. Los robos son cada vez mayores, pero la mayoría de ellos son por encargo, y si no logramos que la población advierta que se trata de nuestro patrimonio nacional esto va a ir creciendo cada vez más", advirtió el director del Museo Marítimo de Ushuaia, Carlos Vairo, que preside la Asociación de Directores de Museos de la República Argentina (Adimra), en diálogo con LA NACION.

Los museos de la Casa Rosada, el Histórico Nacional, el Complejo Enrique Udaondo, de Luján, y las capillas de la quebrada de Humahuaca y Puna, en distintas geografías y realidades, fueron víctimas de robos de piezas valiosas, según lo admitió la propia Secretaría de Cultura de la Nación.

Buscar variantes

Al evaluar posibles medidas de prevención frente a la ola de inseguridad, Vairo consideró "una aberración" cerrar los museos para evitar mayores robos, como se dispuso recientemente por unos diez días en el Museo Provincial Enrique Udaondo, de Luján, cuando desaparecieron ocho monedas antiguas.

"Si la solución es cerrar el museo, al funcionario que dispuso eso yo lo echaría. Es lo mismo que decir: «El paciente tiene fiebre, matalo». Estos robos no fueron de casualidad. No podemos cerrar un museo para que no se lleven más nada. Estamos todos locos, hay que buscar alternativas", reclamó Vairo, acompañado por el presidente de la Asociación de Museos de Santa Fe, Esteban Lorenzi.

Varios museólogos consultados advirtieron que el común denominador de estos últimos robos fue que apuntaron a piezas específicas y, en algunos casos, de gran tamaño. Hubo coincidencia en que la mayoría de las veces es muy difícil sacarlas sin la complicidad de personas que están dentro de los museos.

"El Museo Arqueológico Adán Quiroga, de Catamarca, por ejemplo, tiene un acervo impresionante. La prevención de sus valiosas colecciones tiene que ser un trabajo conjunto", estimó Vairo. Y señaló que "el caso particular de Catamarca está muy estudiado y se conoce el circuito por el que se llevan las piezas: el paso de San Francisco (hacia Chile) y dos pasos más. Y no estoy hablando de piezas de museos, sino de piezas arqueológicas que se encuentran en sitios que son como canteras. Para Interpol, el mayor tráfico de piezas arqueológicas se da en Catamarca".

Según informó LA NACION hace dos meses, unas 400 piezas fueron sustraídas de museos e instituciones culturales en los últimos años y son buscadas por Interpol.

Redes y recursos

Los museos de todo el país generaron una red de contacto e información, que les permite estar interconectados y al tanto de lo que sucede en cada uno de ellos.

Si bien este mecanismo ya se puso en marcha, los directores de museos consideran que la red debe ampliarse y generar mecanismos más aceitados que permitan acceder "sin miedos" a Interpol y a la Aduana y "sin que ellos se conviertan en el principal sospechoso" de estos actos ilícitos.

"La legislación está; la propuesta es tomar más conciencia, hacer la red más grande y más solidaria para podernos comunicar y tener acceso a Interpol", dijo el presidente de Adimra y voz de los directores de museos. Para ello, dijo, uno de los principales problemas con los que deben lidiar los museos públicos es el escaso presupuesto y la falta de técnicos y personal idóneo.

"Siempre hay que estar luchando con las limitaciones del presupuesto. Debemos pensar nuevas estrategias de financiamiento, pero más allá de esto aquí lo fundamental es el trabajo. Es necesario estar en contacto entre todos e integrar a técnicos. El secreto es recursos y mucho trabajo", apuntó la secretaria de Cultura de la municipalidad de Catamarca, Silvina Acevedo, anfitriona del encuentro, que se sumó a la preocupación de los directores de museos por la inquietante ola de robos.

Por Patricia Carrizo
Para LA NACION

Valiosas piezas de arqueología

SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- El Museo Arqueológico Adán Quiroga, donde se reunieron en esta ciudad los directores de todos el país, alberga piezas de incalculable valor histórico y arqueológico que pertenecen a las culturas de la Aguada, San María, Cóndor Huasi y la Candelaria, comunidades que se asentaron en el norte argentino. Fue creado a instancias del sacerdote Salvador Narváez, en 1932, y allí pueden apreciarse piezas únicas que reflejan la pericia técnica, la calidad estética y la variedad temática de los primeros pobladores catamarqueños.