Museo Antártico Ushuaia Dr. José María Sobral

El Museo

Museo Antártico Ushuaia, Dr. José María Sobral

El Museo Antártico Ushuaia, bautizado Dr.José María Sobral en homenaje al primer marino y científico argentino que invernó en el continente austral posee una gran colección de modelos de barcos de Expediciones Antárticas, considerada por la guía Lonely Planet Quizá la mejor colección de maquetas navales antárticas del mundo se exhibe en distintas partes del museo. Entre las docenas de ejemplos están el Fram de Amundsen; el Discovery de Scott; el Endurance de Shackleton; el Bélgica de De Gerlache; Le Français y el Pourquoi-Pas de Charcot; el Antarctic de Nordenskjöld; el Uruguay de Argentina (que rescató a Nordenskjöld en 1903 y también relevó a Bruce en 1904); el Bahía Paraíso de Argentina (que naufragó en la Antártida en 1989 y causó un extenso derrame de combustible); y el rompehielos argentino Almirante Irízar (el barco que regularmente trae provisiones a Ushuaia). En el primer piso se expone una amplia colección de estampillas y postales de Antártida, Tierra del Fuego y Ushuaia, junto con una “zona de relax” y un local de libros y souvenirs."


El Museo Antártico, en el Ex Presidio de Ushuaia, o Cárcel de Reincidentes de Tierra del Fuego, (donde se encuentran también el Museo Marítimo, el Museo del Presidio y el Museo de Arte Marino), se ubica en la planta alta del Pabellón IV. Cuenta con 19 salas con el más rico acervo de materiales históricos y biológicos antárticos conservados. Utensilios usados por las primeras expediciones polares, como una reproducción de la choza del Doctor Andersson montada con los elementos originales que usaron los tres hombres que se vieron obligados a invernar en el año 1903 en bahía Esperanza, rescatados con técnicas arqueológicas de las ruinas de la choza a la que nos hemos referido más arriba: artefactos de la expedición sueca del Doctor Nordenskjöld (1901-1903), historia de la actividad ballenera, fotografías y material bibliográfico de la expedición belga de Adrien de Gerlache (1898-1899), una reproducción con los elementos originales de la antigua estación de radio de la base científica Brown, historias de pioneros antárticos como Gustavo Giró, Jorge E. Leal, que dirigió la primera expedición argentina al Polo Sur y Hernán Pujato, fundador del Instituto Antártico Argentino en el año 1951, maquetas de las naves de la Armada Argentina y los aviones que participaron en la exploración del continente desde principios de siglo pasado y de la primera estación para estudios de alta atmósfera que funcionó en la estación Belgrano I desde 1954.
La muestra se completa con una colección de fósiles y ejemplares de la avifauna taxidermizados.

El Dr. Ricardo Capdevilla director del Museoantar estuvo a cargo de la curaduría de las salas antárticas hasta su fallecimiento el 9 de julio de 2008 y fue codirector del Museo Antártico junto con el Lic. Carlos Pedro Vairo.

“Cuando nació la idea de montar un Museo Marítimo en la ciudad de Ushuaia, siempre estuvo presente el tema Antártico. Para la gente que navega Ushuaia es la ciudad mas cercana al Continente Blanco, lo cual se refleja hasta en la historia con el paso de muchos exploradores por estas aguas.

La colección de veleros ya contaba con muchos buques antárticos. Recuerdo que el primero fue el “Fram”, con ese casco tan especial que ante la presión de los hielos lo hacía elevarse. El modelista naval y gran amigo, Ing. Miron Gonik de Ucrania, sentía una gran pasión por él. Luego siguieron el “Francaise” del Dr. Charcot, el “Porquai Pas?”, la “Corbeta Uruguay” y muchos otros. La realización de cada modelo implicaba un estudio y análisis de la expedición. La comentábamos y comparábamos una con otra. Ese estudio nos sirvió mucho para preparar nuestro primer viaje a la Antartida en el velero “Callas” de Jorge Trabuchi. También para preparar los paneles de cada sala con fotos y breves comentarios.

Comenzamos a juntar material. Sea de los diferentes viajes a la Antartida o elementos que aportaban los amigos y en si la gente en general que consideraba mas oportuno dejar algún recuerdo en el Museo a que quede olvidado en un rincón de la casa.

La idea que primó era mostrar la Antartida de la época de los exploradores y la presencia Argentina por mas de un siglo. Pero notábamos que nos faltaba profesionalismo en esta materia.

De esta forma buscamos ayuda y tuvimos la suerte de encontrar al Dr. Ricardo Capdevila en la Dirección Nacional del Antártico. Le gustó la idea y comenz&oaoacute; a realizar las gestiones correspondientes dentro del organismo y en el edificio del Museo: el Ex Presidio de Ushuaia.

Con su colaboración y el Convenio firmado en su momento con el General Leal, el cual sigue en vigencia, nos dio un gran impulso. No solo por el material aportado sino por los conocimientos que se vuelcan en cada salita (ex celdas) sea de fósiles, equipos de radio, las grandes travesías, las auroras australes, y así sucesivamente cubriendo muchos aspectos.
A este importante trabajo se sumaron otros países, como Bélgica, Escocia, Francia, Italia, España, Ucrania, Gran Bretaña, etc., que aportaron mucha información y materiales como los de la expedición de Adriann de Gerlache (“Bélgica”) o la de William Bruce, con el “Scotia”, a las islas Orcadas del Sur.

Pero lo mas interesante es que el Museo tomó vida en los viajes posteriores a la Antartida. Con el “Ice Lady Patagonia” y la Asociación Buque Austral Patagónico donde liderada por la familia May, un grupo de entusiastas realizamos viajes de relevamiento a la Antartida y de esa forma realizamos un interesante trabajo de investigación dentro del campo de la historia que es “Antiguos asentamientos balleneros en la Antartida”. En este caso gran parte del trabajo lo realizamos con el Museo Naval de la Nación y en el trabajo de campo con su director: C.N.(RS) Horacio Molina Pico. Esto se vio reflejado en publicaciones, documentales y en las salas del Museo.

En el plan de difusión se llevó a cabo un ambicioso proyecto montando la muestra “Ushuaia puerta a la Antartida” a bordo del Ice Lady Patagonia que la llevó por puertos Argentinos y del exterior como las islas Canarias, Mallorca, Lisboa, y Bilbao. Tuvo una gran repercusión a cada puerto que arribó.

Dada la geografía del lugar la Armada Argentina fue la que estableció vínculos permanentes con la presencia del hombre en la Antartida, como ser los 100 años de la estación en las islas Orcadas del Sur y los rescates de la expedición científica de Otto Nordenskjold (1903-Corbeta Uruguay) y ya en este siglo el rescate, entre otros, del Clipper Adventure, un crucero de pasajeros (verano del 2000).

Pero nuestra meta mas grande es que el Museo debe tener vida, no solo ser un lugar donde tanto la comunidad como los visitantes puedan encontrar cosas del pasado, sino que también los objetos y las actividades que se puedan hacer en él, contribuyan al desarrollo de la comunidad. Para cumplir esta función el museo no debe ser cerrado, sino poder ir respondiendo a la comunidad y en especial ser una buena herramienta en la educación no formal y en la cultura de Tierra del Fuego.”

Lic. Carlos Pedro Vairo
Dir. Museo Marítimo de Ushuaia

El 9 de julio de 2008 se fue un gran amigo, historiador y explorador antártico, un hombre de ciencia siempre preocupado por resguardar nuestra historia en la Antártida.
El 10 de Abril de 2008 en el XXXII Encuentro de Directores de Museos de la República Argentina, ADiMRA le otorgó el Diploma de Honor por su accionar en los Museos Antárticos, como el de Cerro Nevado, Isla Paulet, Base Esperanza, Islas Orcadas, Museo Marítimo de Ushuaia y exposiciones temporales por toda la Argentina.
Dado que ya estaba enfermo lo recibió por él, Alvaro Sobral, hijo del héroe Antártico José María Sobral